Por fin han llegado las vacaciones y cone ellas muchas más horas para dedicar al placer de no hacer nada, de salir y disrutar con los amigos, con las familia, de empecahos navideños... y de horas para leer y disfrutar con los libros aplazados por trabajo y estudio. Es también un buen momento para pedir libros en nuestras cartas de Reyes e incluso a Santa Claus, o a lo mejor, el Tió no sólo trae golosinas para el estómago también para el alma. En fin, aprovechad estos días para leer y pasarlo bien.